EN LA MUERTE DE GEORGES MOUSTAKI

26 may
26 mayo, 2013

Pocas cosas en la vida nos hacen sentir tan nostálgicos como la desaparición de algo o de alguien que nos ha hecho vivir momentos especiales. Cuando ese hecho o esa persona desaparecen, se desvanece en el misterio de lo eterno una parte de nuestra vida que nos marcó para siempre y que nos hizo disfrutar de la verdadera esencia de la vida que lleva el sello inimitable de lo auténtico. La marca y el símbolo de esos momentos que saboreamos y que nos hicieron ver nuestra circunstancia desde una perspectiva más bonita. Desde el prisma, por ejemplo, de una preciosa voz, bohemia, sedosa, penetrante, genuina…

Cuando hace dos días nos dejó el inolvidable Georges Moustaki, en mi opinión el gran maestro de la chanson francesa, un golpetazo de nostalgia y de recuerdos sacudió mi espíritu inesperadamente. Me enteré de la noticia estando de camino hacia Sevilla y decidí cerrar los ojos para poder recordar sin prisa, en la intimidad de mi memoria, todos esos momentos de mi vida cuya banda sonora compuso el gran cantante egipcio adoptado por la mejor Francia.

georges-moustaki-est-decede-cette-nuit-a

Y recordé cuando mis padres ponían su música en el coche y yo, con apenas ocho o diez años, observaba el paisaje a través de la ventana mientras aquella maravillosa obra de arte que resultó llamarse “Ma solitude” me relajaba los sentidos y me educaba musicalmente. También recordé las mil tardes o noches de verano en las que todo lo emocionante terminaba en alguna parte con los compases de “Il est trop tard” o “La dame brune”. O aquellos días de vino y rosas estudiando en París, enamorado hasta las trancas o a veces queriendo estarlo, pero acompañando lo que hiciera con el sonido de “Ma liberté” o de “Le temps de vivre”.

Y es que al igual que una madre irrumpe decisivamente en el desarrollo humano de su hijo, Moustaki ha participado momentos imprescindibles de mi vida y yo, que soy un alma romántica y antigua con gustos musicales propios de generaciones anteriores a la mía, creo que con Moustaki se va uno de los cantautores más geniales y perfectos que han existido. Hoy el mundo es sin duda un lugar más vulgar porque ya el gran Georges ha desaparecido físicamente. Supongo que le habrán abierto muy deprisa las Puertas del Cielo, impacientes por que continúe garabateando papeles, fabricando milagros con su vieja guitarra y escribiéndole maravillas a Édith Piaf o al genio de Yves Montand, pero ya los bares de Montparnasse no serán nunca lo mismo y las calles de París llorarán para siempre su ausencia irremplazable. Los demás, sus huérfanos mundanos, nos quedamos en este valle de lágrimas y tendremos que conformarnos con seguir disfrutando de su legado y de sus consejos: “Non, je ne suis jamais seul…Avec ma solitude…”

Nos has dejado solos, Georges, pero nos veremos en el Cielo.

 

**Algunas canciones de Georges:

MA SOLITUDE
http://www.youtube.com/watch?v=QvFLBs9S8FY

IL EST TROP TARD

http://www.youtube.com/watch?v=slhYI5Z9fmw

MA LIBERTE

http://www.youtube.com/watch?v=G4TBlPc18SM

LA METEQUE
http://www.youtube.com/watch?v=tEQvRXRtIlg

LE TEMPS DE VIVRE
http://www.youtube.com/watch?v=vNRA7HYemIk&sns=fb

 

Tags: , , , , , , , ,

Coméntalo en Facebook

0 comen.

Por favor, deja tu opinión

¿Quieres participar en el debate?
¡Eres bienvenido!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

© Copyright - La oreja de Jenkins